Cracovia,  EUROPA,  Polonia

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE AUSCHWITZ

Uno de los grandes motivos para hacer el viaje a Polonia, fue el gran interés de Daniel por todo lo relacionado con la Segunda Guerra Mundial. Polonia fue uno de los países en los que esta tragedia dejó más huella, y una de las pruebas que a día de hoy tenemos, es el gran Campo de Auswitch, a poco más de 40km de Cracovia. Es un complejo formado por diversos campos de concentración (Auschwitz I, Auschwitz II-Birkenau, Auschwitz III-Monowitz) y otros campos no tan importantes. Pero que juntos, formaban el mayor centro de exterminio de la historia del nazismo.

Para que os hagáis una idea, aquí se enviaron casi 1.300.000 personas, de las cuáles el 90% eran judías y comprendían cualquier rango de edad. Solo sobrevivieron aproximadamente unas 200.000, fue una autentica masacre.

Les enviaban prometiendoles un lugar dónde trabajar durante mucho tiempo, donde tendrían muchas facilidades para ganarse la vida y un buen lugar para hacer prosperar a su familia. Pero los largos trayectos en tren (podían estar perfectamente 10 días de viaje en un vagón sin ventilación, sin higiene y sin comida), ya intuían que eso solo era el principio de un gran infierno.

Una vez allí, el tren entraba directamente al centro del Campo de Auswitch, bajaban del vagón (algunos ya no habían soportado el trayecto) y con una triste y poco justa selección (si se puede considerar algo justo en esta historia), los enviaban a trabajar, o directamente a las cámaras de gas. La mayor parte de los seleccionados eran varones jóvenes y con presencia física, mientras que los niños, embarazadas, personas mayores, las cuales no les servían para trabajar, iban directamente hacia la zona de cámaras de gas, donde después de esperar por turnos, sus vidas se evaporaban en esos terribles crematorios, una vez habían sido ahogados en las cámaras.

Con esta pequeña introducción, os ponemos en situación para que entendáis la relevancia de esta visita, que nos dejó totalmente consternados. A continuación os explicamos todos los detalles.

📝 COMO RESERVAR

Los campos de concentración de Auswitch son GRATIS. Sí, tal como lo oís. Es una visita que todo el mundo debería hacer, para que la gente se de cuenta, de lo que la propia humanidad fue capaz de hacer, tan solo 60 años atrás, y concienciar así, a la sociedad del presente y del futuro, para que esto no vuelva a repetirse.

Aún así, es muy recomendable reservar una visita con alguna agencia local en Cracovia, o incluso mejor, contratar un Tour guiado en tu idioma. Nosotros nos decantamos por el tour de Civitatis, que por poco menos de 40€, nos proporcionó una visita completa con trayecto de autobús incluido. Más adelante os explicamos más detalles. Podéis reservar aquí:

⏰ DURACIÓN

La duración total de la visita con esta excursión es de 6h (4h de visita en campos y 2h de transporte desde Cracovia) y consta de 2 partes:

  • Primera parte (2h): Visita al campo Auschwitz I
  • Segunda parte (1h y media): Visita al campo Auschwitz II – Birkenau.

Entre las dos visitas, hay un trayecto de 3km (5 min en autobús) y un tiempo de aproximadamente 30 minutos para descansar o ir por libre.

Es recomendable ir a primera hora, ya que después, se llena muchísimo y se hace la visita un poco más pesada. Nosotros pusimos rumbo desde Cracovia a las 6 de la mañana, con lo que a las 13:00 aproximadamente ya estábamos en el centro de nuevo.

🚌 TRANSPORTE

El complejo está situado a 40km de Cracovia, con lo que en unos 50 minutos puedes llegar. Hay amplias zonas de párking, aunque lo más normal, es contratar un tour que ya te entre el transporte del centro de la ciudad hasta el complejo.

Además, durante el trayecto en esta excursión, proyectan un interesante documental resumen de los campos de concentración de Auswitch que es una buena introducción para aquellos que no conocen mucho sobre el tema, aunque a nosotros nos gustó igualmente. Te dan facilidades para dejar pertenencias en el autobús durante la visita (ya que no se pueden llevar mochilas, y con eso son muy estrictos) y es la forma más cómoda de recorrer los campos.

📸 LA VISITA – PARTE 1: AUSCHWITZ I

Este fue el centro administrativo de todo el complejo y fue lugar para los presos más relevantes (presos políticos, altos cargos, cargos públicos, etc). En él podréis ver diferentes barracones de presos, el hospital, cámaras de gas, edificios administrativos, el famoso bloque 11, que era una prisión (sí, una prisión dentro de un campo de concentración, imaginaos lo que hay allí dentro) y la mítica entrada del campo, con el cartel forjado que pone Arbeit macht frei, «el trabajo hace libre», el lema que engañó a todos.

Este campo, lo han convertido en la parte más «museo» de la visita. Todo el espacio se conserva en estado original. Las zonas exteriores, la distribución, las vallas electrificadas, etc, aunque los barracones, están arreglados por dentro y los han convertido en grandes expositores. Por ejemplo, hay un barracón solo con vitrinas gigantes de pertenencias de los presos. Podías encontrarte en una habitación 8.000 zapatos de niños, más de 15.000 kg de equipaje, prótesis, 7.000kg de pelo humano envuelto en bolsas, etc. Una auténtica barbaridad que nos dejó totalmente asombrados y con la piel de gallina.

Auschwitz

En otros barracones, se encuentran fotografías originales de los presos, grandes elementos gráficos con estadísticas y mapas del complejo, y en general, muchos elementos relevantes que te van poniendo en situación de lo que fue aquello. La verdad, no fue una visita fácil. Aunque había mucha gente, el silencio predominaba.

📸LA VISITA – PARTE 2: AUSCHWITZ II – BIRKENAU

Este es el campo más grande y el que todo el mundo conoce como Auschwitz, que podía albergar 100.000 personas a la vez. Tiene una extensión de 2km x 2,5km y se caracteriza por ser un campo gigantesco, distribuido en barracones, equipado con 4 grandes crematorios con cámaras de gas, que podían recibir hasta 2.500 personas a la vez. Increíble.

Este campo se conserva tal y como quedó después de la Guerra. Es por esto, que casi la mitad del campo, está en ruinas. Aprovechamos para explicar, que los Nazis, al ver que estaban siendo derrotados, intentaron destruir todo lo que fuera posible para así esconder sus técnicas, y todo lo que hicieron. Claro está, que no les dio tiempo y que esconder un genocidio de este calibre, fue imposible.

Podemos encontrar la vía de tren central con un vagón original. A un lado, la zona en ruinas, y en el otro, casi el campo intacto. Barracones de 700 personas, perfectamente distribuidos y alineados, cubren la mayor parte de la extensión y, al final de todo, la zona de cámaras de gas y crematorios. Es impresionante ver como en un campo de nada, habían construido el mayor centro de exterminio (construido además por otros presos, claro).

El interior de los barracones es consternante. Literas de piedra con un «colchón» de madera, en las que en cada nivel podían vivir hasta 12 personas. Al final del barracón, había 1 cubo grande para hacer las necesidades. Esto era todo lo que tenían. Trabajaban de sol a sol y tenían que soportar las temperaturas polacas de 20ºC y 30ºC bajo zero, vestidos con un uniforme poco adecuado, podríamos decir. Por la mañana les daban algo de pan y café, todo en mal estado y un poco de carbón para echar en las estufas del barracón. Carbón que duraba solo un par de horas, el resto de la noche, a palo seco.

También se pueden visitar por dentro las cámaras de gas y los crematorios. Zonas no aptas para sensibles, la verdad. Se te queda muy mal cuerpo, pero, nada en comparación con lo que seguro vivieron cientos de miles de personas allí.

📞 AUDIOGUÍA

Uno de los motivos por los que reservamos con Civitatis, fue que durante toda la visita, nos proporcionaron un equipo de audio y una guía de habla española, que acompañó a nuestro grupo de 30 personas durante todo el trayecto y nos explicó con detenimiento cada rincón.

Recomendamos 100% hacer esta visita de esta manera, ya que no hay nada de lo que te cuenten que no sea relevante y conmovedor. Además, en los pequeños descansos que vas haciendo para trasladarte de un sitio a otro, puedes hacer preguntas a la guía, y ampliar así la información.

Finalmente, y algo que nos chocó a la vez que gustó, es que al final de toda la visita, la guía nos colocó en círculo y nos hizo un discurso que dejó a todo el mundo perplejo. Básicamente nos remarcó la importancia, como hemos dicho al principio de esta entrada, de hacer que el máximo de personas posible conozcan ese sitio. Es por eso que, es importante hacer fotografías (siempre con respeto) y explicar y dar a conocer la historia que llenó ese fatídico sitio de historias terribles.

🙇‍♀️ OPINIÓN PERSONAL

Sabíamos desde un principio que esta visita sería una visita diferente, difícil y dura, pero teníamos la necesidad de realizarla. Una vez vivida esta experiencia, solo nos queda que recomendar a todos aquellos que quieran saber sobre uno de los mayores acontecimientos de la historia, que visiten Auschwitz. Por mucho que hayamos podido intentar haceros un resumen de lo que fue, hasta que no vayáis, no podréis sentir realmente lo que significa estar allí.

Y recordad, que cuando escuchéis la típica frase de: «no hagáis fotos ni habléis de estas cosas, un poco de respeto», tendréis argumentos para rebatir esa frase y decir que lo mejor que podemos hacer los humanos, es tomar conciencia de los errores que cometemos, y así no volver a cometerlos. Obviamente siempre con respeto.

«Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo» es por eso que debe conocerse Auschwitz.

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